
Mi perro tiene mocos
¿Tu perro tiene moco nasal? Descubre las diferencias entre mocos transparentes, amarillos o con sangre, sus causas y cuándo necesita tratamiento veterinario.
Los mocos en el perro son una señal que el cuerpo nos da — pero no todos son igual de graves. El color y el lado de la nariz por el que salen te dicen mucho antes de llegar al veterinario.
Si además de mocos tiene tos, lee primero este artículo.
Primer paso: ¿de qué color son?
El color es el indicador más rápido de gravedad:
Sin infección bacteriana. Probablemente un proceso vírico. Vigila la evolución.
Sin infección, pero espesos. Empieza a tratar con Flumil para fluidificarlos y evitar que bajen al pulmón.
Empieza a haber infección. Ve al veterinario — valorará si necesita antibiótico y si la infección está solo en la nariz o ha llegado al pulmón.
Infección establecida o inflamación grave. Necesita antibiótico y revisión urgente. El veterinario debe descartar neumonía.
Segundo paso: ¿por uno o dos agujeros?
Esta distinción cambia mucho el diagnóstico:
Mocos por los dos orificios (bilateral)
Es una enfermedad general. Puede ser rinitis o neumonía — causadas por bacterias, virus, hongos o parásitos. Para llegar al diagnóstico definitivo se necesita una rinoscopia o un lavado broncoalveolar.
Mocos solo por un orificio (unilateral)
El pronóstico puede complicarse. Las causas más frecuentes son:
- Cuerpo extraño (espigas, por ejemplo) — los mocos van acompañados de estornudos continuos. Requiere anestesia y exploración.
- Tumor intranasal — si no hay cuerpo extraño, hay que hacer una rinoscopia para descartarlo.
Qué puedes hacer en casa mientras tanto
- Flumil suspensión oral 4% — a un perro de 10 kg: 1,5 ml de jarabe cada 8 horas.
- Vahos con Vicks VapoRub — abre las vías nasales y ayuda a fluidificar.
- Suero nasal — igual que con los niños pequeños, usa una perilla para aspirar los moquitos.


